
Hoy encontré de repente unos versos que me escribiste la noche que me dijiste que me amabas locamente. Esclava de la pasión que vivía, sedienta del amor que me negabas, ávida de caricias que ya no tenía, sufriendo por los besos que ya no me dabas. Vi morir el amor, cuando paseaba por aquellas calles de abrazados y le hacías falta a estos brazos, ahora vacíos. Vi morir el amor, cuando supe que estabas lejos y quizá ausente. Vi morir el amor, cuando aquella canción de los dos, dejó de vibrar en mi pecho. Vi morir el amor, cuando sentada junto al teléfono ansiaba una llamada que nunca llegaría o cuando el correo era ausente y quizá tardío. Vi morir el amor, cuando paseaba por aquellos rincones de los enamorados y me di cuenta que mi brazo ya no te acompañaba. Me quedaré en la penumbra recordando lo que pudo haber sido... Y no fue, unos días felices... que jamás olvidaré. Vida ingrata, ésta eres tú, no me hagas más daño. Deja ya, de hacerme sufrir, si sabes que es imposible, ¿por qué revives en mí unos bonitos sentimientos que nunca podré compartir? Vivo eternamente triste, tu ausencia es algo que me duele. Quisiera saber porque te fuiste y no alcanza mi mente a comprenderlo. Hasta que me olvides voy a intentarlo. Recurro a mis sueños para huir del desamor. Hasta que me olvides voy a amarte tanto, voy a romperme en mil pedazos. Necesito que mis sueños no sean tristes, que no lloren mis penas y desobedezcan a mi dolor. Necesito pedirles perdón por haberlos sustituido con imágenes de un mal amor. Quiero que reparen todo lo destruido, que me defiendan del dolor que él me causó. Ruego que lo saquen del corazón. Destrocen mi pecho, arranquen de mi alma el amor desleal que sembró ese mal amor, alejen la desventura, alejen el dolor y las palabras bonitas con las que me enamoró.
Ayúdenme. Su ausencia me ahoga, me mata.
***
Cada día al caer la noche llega la soledad. Pienso en vos, y cada recuerdo o anhelo tuyo. Siento en mi corazón un fuego profundo que me quema y destroza mi alma. Robo tus besos y los hago míos, mis labios no te dejan escapar, se quedan pegados. Y cada beso te dice ¡amor no te vayas! Te abrazo y cada caricia es robada porque no sos mío. Pero así te amo, así te deseo, aunque a mi vida no pertenezcas, y que seas un amor prohibido ¡Que dolor amarte! Prohibido sos. Te pienso y se que tu boca a otra besa. Tus ojos a otra miran con el mismo amor que me das a mí. Pero igual así te amo y se va armando un nudo en mi garganta. Y si es robado pido perdón.


